Quería escribir sobre este tema, porque a mi también me ha pasado esto.

Cada día me enfrasco en miles de tareas relacionadas con las finanzas, mis clientes, redes sociales, blog y otras más relacionadas con internet.

Y si a esto le sumas que en el mundo digital la velocidad es supersónica ya ni te cuento.

A veces tengo la sensación que dejo de lado lo más importante de mi negocio.

Cuando empecé tenía claro que quería conseguir, definí mi marca con todo lujo de detalles, hice un briefing (resumen de marca), tenía claro cuáles eran los próximos pasos a dar, etc…

Pero una vez que te metes en el día a día parece que ya no tienes tiempo de revisar nada de aquello que empezaste a definir.

Y es que una marca está viva. No es suficiente que la crees una vez y te olvides.

Es un trabajo constante.

La gente cambia y tus clientes también.

Es importante que recuerdes el propósito por el que empezaste y revises que no te has desviado.

Porque aunque todo cambie, tu propósito es el que te ayudará a adaptarte sin perderte.

Seguro que has evolucionado y mucho desde que empezaste. Has aprendido nuevas habilidades, has vivido experiencias que te han aportado más conocimiento e incluso has arriesgado tiempo y dinero en probar algún servicio o producto nuevo.

Si miras atrás en el tiempo, verás que han cambiado muchas cosas, y si te paras a ver lo que está pasando fuera de tu negocio también encontrarás cambios.

Por eso, este es un buen momento para que revises estos consejos y empieces a aplicarlos.

Consejo número 1 – Identifica nuevas fuentes de ingresos.

Los ingresos que ya estás consiguiendo los tienes bajo control.

Sabes exactamente de dónde proceden. Qué clientes o proyectos te los están aportando y lo ves en tu cuenta corriente cada mes.

Pero te has preguntado ¿Cómo conseguirás más ingresos este año?

Tiene que ver con salir de tu zona de confort.

Encontrar nuevas maneras de conseguir ingresos, puede parecerte incómodo desde la posición desde la que estás.

Te aseguro que es cuestión de hacerlo, los peores enemigos de no probar cosas nuevas son los miedos y las limitaciones.

Y además tienes una aliada perfecta que te puede ayudar en esta tarea. La creatividad.

Igual que usas la creatividad en tu trabajo diario, úsala para ti.

Dale una vuelta más a lo que estás ofreciendo, seguro que encuentras la manera de hacer lo mismo pero con otra perspectiva.

Creatividad no es más que buscar nuevas soluciones a cosas que ya existen.

  • Busca tendencias en tu sector y aplícalas a tus productos o servicios.
  • Busca nuevas formas de vender lo que haces.
  • Si aún no tienes una web, ¿podrías vender productos o servicios en ella? ¿Cómo lo harás?
  • Si aún no utilizas publicidad, afiliaciones o colaboraciones, pruébalo y valora si es posible incrementar tus ingresos por esta vía.
  • Crea un plan anual con todos los hitos que te ayudará a incrementar tus ingresos.

Consejo número 2 – Explica claramente tus productos o servicios.

No dejar claro que vendes exactamente, es causa directa de que consigas menos clientes.

Así de simple y duro.

La decisión de compra final depende de muchos factores, entre ellos el emocional y una buena descripción. Este factor unido a un buen copywriting será tu aliado para conseguir más clientes.

Algunos consejos en el ámbito emocional y de copywriting:

  • No dejes nunca con dudas a tus clientes. Hazte todas las preguntas que se harían para responderlas o completar las descripciones. Cuanta más claridad, mejor.
  • No escribas solo características. Añade un beneficio por cada una de ellas. Por ejemplo: Característica de un curso: Nivel básico. Beneficio: Sin conocimientos previos puedes conseguir adquirir las habilidades de…
  • Responde a la pregunta, ¿Cómo se lo venderías a tu cliente ideal? Siempre escribe para él, para que se sienta identificado.
  • ¿Cómo se lo explicarías a un niño? La clave está en la sencillez.
  • ¿Cómo se lo explicarías a un amigo que nada tiene que ver con tu negocio? piensa en un ambiente informal, tomando unas cañas por ejemplo.
  • Pregúntate, ¿Cómo te suena la descripción? Quizás te suene demasiado profesional y lleno de tecnicismos o igual hay algo que quieras repasar porque sientes que faltan detalles.

Consejo número 3 – Identifica a quién le estás vendiendo tus productos o servicios

Este es el más común.

Definir a quién exactamente estás vendiendo tus productos o servicios te ayudará y mucho. Es el famoso cliente ideal de que hablo en este otro post.

Si tienes esto super claro y lo defines bien, te ahorrarás muchos dolores de cabeza.

También hablo de los beneficios en ese mismo post, así que no me extiendo más.

Consejo número 4 – Identifica el porqué quieres vender a esas personas

La pregunta exacta que tendrías que hacerte es: ¿Por qué están dispuestos a comprarte a ti?

Ese porqué es la clave de tu marca. Tu valor diferencial.

No tener claro esta pregunta lleva normalmente a la confusión, a sentirse perdido con lo que haces. Por eso es importante que la trabajes.

¿Cómo vas a ayudar a tus clientes?

En este post, también hablo en más detalle sobre cómo construir tu valor diferencial.

Consejo número 5 –  Identifica tus gastos y conoce tus objetivos de ingresos

Igual de importante que son identificar nuevas fuentes de ingresos es indispensable saber cuáles son todos los gastos que tienes.

No tenerlos identificados puede llevarte a vivir momentos de sorpresa nada agradables.

Crea una hoja de finanzas muy básica que te permita ver de un solo vistazo todos los gastos que tienes por llevar a cabo tu actividad.

Gastos de publicidad, de realización de tus productos, gastos que incurres cuando ofreces servicios, etc…

¿Sabes cuanto dinero necesitas para saber si tu negocio es rentable?

Vivir sin conocer cuáles son los objetivos de ingresos puede limitarte. No sabes la de cosas que podrías hacer si lo supieras. Te hará ponerte las pilas y darle a la creatividad.

Márcate objetivos mensuales de ingresos. Revisa tu rentabilidad y apunta acciones para incrementarla.

Consejo número 6 –  Ten claro cuál es el margen de beneficio para todo aquello que vendes.

Vender por 80 euros, no significa que tu beneficio sean estos 80 euros.

Cada producto o servicio te dará un beneficio diferente.

Si no lo identificas te estarás perdiendo qué productos o servicios son menos rentables. Si lo sabes, podrías hacer algo para que lo sean, o dejar de venderlo para crear uno nuevo que lo sea más.

Haz una lista de cada uno de los productos y servicios que vendes y escribe cuanto te cuesta cada uno. De esos costes, detalla qué es cada uno.

Si un producto que vendes a 80 euros le ganas 20 euros, esto significa que tu margen de beneficio es de 25%.

Anótalos todos y haz un seguimiento en el tiempo. Verás que cambio.

Consejo número 7 – Aprende a atraer, convertir y retener a tus clientes

No valdrá de nada tener muy buenos productos y servicios si al final tus clientes no llegan para comprarlos.

Atrae, inspira y haz acciones que llamen la atención de tus clientes.

Conecta con ellos. Crea empatía, conócelos y apórtales algo por lo que ellos quieran quedarse y estén dispuestos a pagar.

Después de leer todos estos consejos, seguro que te has sentido identificado con alguna de las causas y ya estás pensando como ponerlo en marcha.

Empieza a aplicar pequeñas acciones en tu día a día y verás que al final todo es cuestión de hábitos.

¿Con cuál de estos consejos te has sentido más identificado? ¿qué es lo más te cuesta a la hora de gestionar tu negocio? Estaré encantada de leerte y saber más sobre lo que te pueda ayudar.