Ha llegado el momento de hacer balance del año que acaba y de pensar que vamos a hacer el próximo.

Parece ya una tradición.

Llegan estas fechas y aunque no quieras, tu cabeza hace automáticamente un repaso por lo mejor y lo peor del año.

Igual que los programas de la tele que cada año repiten.

A principio de 2014 me planteé un objetivo que durante todo este año me sirvió de guía. Si no lo hubiese hecho así, te aseguro que me habría dispersado seguro.

Tener un negocio y una marca no descansa ni por navidad.

No siempre es fácil seguir el ritmo y estar arriba cada día.

Por eso es necesaria una buena planificación y organización de tu trabajo.

Aunque a veces eso tampoco es suficiente.

Una marca nunca duerme.

Incluso cuando tú estás divirtiéndote o no estás delante del ordenador, ella sigue ahí mostrándose al mundo.

Si has creado una buena base, sólida y auténtica el camino te será más sencillo.

Esa base no es más que el autoconocimiento, tus valores, atributos, objetivos y sobre todo coherencia.

Gracias a estos ingredientes, seguir construyendo y manteniendo tu negocio se hace más sencillo y evita dispersiones.

Tu marca está tan viva como tú. Evoluciona contigo, sólo hay que saber guiarla.

Si quieres empezar a darle forma, tienes que tomártela en serio ya:

  • Marca un objetivo alcanzable, realista y motivador que te sirva para ver a dónde quieres llegar.
  • Elimina distracciones que te alejen de tu objetivo
  • Dedica más tiempo a descubrir quién eres, qué habilidades y talentos tienes, qué recursos puedes aprovechar y qué experiencias te van a aportar valor.
  • Haz deporte
  • Come sano
  • Lee libros que no tengan que ver con tu sector ni con tu trabajo. Extrae ideas y conocimientos que te puedan aportar valor pero desde un punto de vista diferente.
  • Haz manualidades. Desarrolla y despierta la creatividad que tienes.
  • Contrata a un profesional del diseño para definir tu identidad corporativa.
  • Tu web es tu escaparate, no la dejes de lado. Un profesional podrá ayudarte y eso se notará en tus resultados.

Te propongo 1 tarea que te ayudarán a centrarte y motivarte con tu marca.

Es simplemente que te cuestiones y escribas sobre estos temas. Te ayudará a evitar dispersiones a lo largo del año:

  • ¿Cuáles son los 3 principales logros que has conseguido este año?
  • ¿Con qué palabra definirías este año 2015?
  • ¿Qué libro que hayas leído durante estos últimos 12 meses, es el que recuerdas más?
  • ¿Qué pista o señal te ha dado este año para seguir avanzando el próximo?
  • ¿Cuáles son los 3 principales objetivos que tienes para el próximo 2016?
  • ¿Qué palabra o frase será la que te acompañe el próximo año?
  • Imagina que estás e diciembre de 2016, ¿cuál ha sido tu mayor logro en este año? Descríbelo con todo lujo de detalles.

Con estas respuestas tendrás suficiente contenido para tener un buen balance de este año y un buen punto de partida para el siguiente.

Reflexiona las respuestas.

Escríbelas. Es la mejor manera de fijar tus ideas y pensamientos, además de acercarlas a la realidad.

Mira siempre hacia adelante.

Para mí este año ha sido un reto conseguir mantener este blog. Conciliar familia y trabajo no siempre es fácil pero con un poco de persistencia, testarudez y ganas he conseguido acabarlo muy contenta.

Ha sido un verdadero placer saber que has estado aquí siguiéndome y el año que viene haré todo lo que pueda para seguir aportando más contenido de valor para ti.

  • ¿Qué palabra te ha acompañado este año?

  • ¿De qué logro estás más orgulloso este año?

  • ¿Cuál es tu principal objetivo para el año 2016?

¡Gracias!