¿Te has sentido alguna vez así?

Cuando tienes un negocio o estás empezando a emprender suelen aparecer muchos miedos que te frenan.

A veces son pasos que querías dar.

Pero alguna excusa acaba interponiéndose para no llevar a cabo esa idea.

Otras veces, son decisiones que te cuesta tomar por la incertidumbre de no saber que pasará.

Es el mismo factor siempre. Miedos e inseguridades.

Demasiados estímulos a tu alrededor tampoco ayudan. Eso que querías hacer, ya no lo haces, porque fulanito ya lo ha hecho, ya se le ha ocurrido a alguien antes.

¿Por qué me va a funcionar a mi?

Y yo te pregunto, ¿por qué no?

Reinicia un momento tus pensamientos, aísla el ruido de tu cabeza y céntrate en ti mismo.

¿Quién eres realmente?

No quiero que me cuentes la historia que cuentas siempre, quiero que cuentes la historia que realmente te define.

Todos tenemos una historia.

Y es única.

Han pasado muchos años y has vivido muchas experiencias.

Algunas aún las recuerdas y otras crees que ya las has olvidado, pero siguen ahí. 

Todas y cada una, conforman tu historia.

Igual aún no lo sabes, porque hay cosas que ignoras no saber.

Si, si, ignoras no saber.

Esos detalles que prefieres ignorar, mirar para otro lado porque crees que no te pertenecen o simplemente no te apetece cuestionarte.

Salir de la zona de confort siempre cuesta un poquito.

Hay muchos hechos, atributos o recursos, que ni siquiera sabes que están ahí, conformando tu personalidad.

La respuesta a algunas preguntas que aún no te has hecho pueden darte la clave.

Quizás no encuentras tu historia, porque aún no la has buscado dónde está.

Descubrirse a uno mismo es una aventura.

Y es también un reto.

Habrá recuerdos que no tenían importancia para ti hasta el momento en el que unes cabos.

Suelen ser pequeños momentos o vivencias que habían pasado desapercibidos pero que siguen ahí.

No todas tus experiencias tienen la misma relevancia según el momento de tu vida en el que te encuentres.

Es lo mismo que cuando lees un libro. Ese libro que leíste hace años y no recuerdas especialmente. En cambio lo has vuelto a leer hoy, y te preguntas cómo no te impactó de la misma forma que lo está haciendo ahora.

Es cuestión de prioridades, de actitud y madurez emocional.

Si ahora te están planteando o te interesa indagar más, sobre quién eres, es que igual es el momento. Hoy será cuando más atención pondrás a cada detalle porque es lo que quieres.

¿Cómo va a afectar a mi marca descubrir quién soy?

Va a cambiar el enfoque.

Cuanto más sabes sobre ti, más seguridad tendrás en todo lo que hagas.

Tu empresa no es más que un pedacito de ti. Igual ya no te acuerdas, o nunca te has planteado por qué la creaste.

A lo mejor crees seguir un guión porque es lo que siempre nos han enseñado.

Es inevitable al principio de nuestras vidas empezar copiando y emulando a nuestros maestros, ídolos o amigos.

Pero en el momento en el que te das cuenta y empiezas a mirar hacia dentro, es cuando la historia cambia.

No necesitas seguir ningún guión para ser tu mismo. Y cuando descubras tu verdadera historia, estarás listo para empezar a crear ese nuevo enfoque.

Va a cambiar la visión.

El futuro es incertidumbre y eso es emoción.

Esa emoción está dentro de ti.

Descubrirte es parte del proceso.

Si das tumbos cada vez que quieres avanzar, puede ser una señal muy fuerte de que esa visión deberías revisarla y enfocarla para no perder el rumbo.

Una visión de negocio alineada contigo, es una visión que funciona porque es auténtica.

Y va a evolucionar.

Evolución es cambio. Y también es futuro. Es ir hacia algún sitio consciente de que avanzas.

Cada paso que das, desde el momento que te descubres, sentirás que es evolución con sentido.

Y será como una droga, ya no querrás parar de evolucionar.

Una vez encajadas todas las piezas, sentirás que todo fluye.

¿Por qué no probarlo?

Recuerda que para descubrirse a uno mismo es necesario mirar hacia dentro. No quieres una historia que esté construida por los demás, sino que quieres tu propia historia.

Tú también tienes algo único. Descúbrelo y empieza a hacer que tu marca tenga sentido. Haz sentir a tu audiencia que eres auténtico.

¿Crees que has conseguido encontrar tu “yo” más auténtico? ¿Qué es lo que más te cuesta a la hora de descubrirte? Estoy deseando escucharte sobre este tema.