¿Estás a gusto con el tipo de cliente que tienes en estos momentos?

A veces nos conformamos con lo que tenemos e incluso nos llegamos a acomodar.

CLIENTE IDEAL

Parece razonable también, pensar que “todo el mundo” es tu cliente, ¿Por qué vas a tener que renunciar a alguno, con los pocos que tienes, verdad?

Pues no te imaginas las  ventajas que te estás perdiendo por no empezar a pensar, con quién quieres trabajar.

Un cliente ideal es aquel que tiene un problema o una necesidad y que está dispuesto a pagar por ello. Y sobre todo, ese problema o necesidad es una prioridad para él, está en el momento en el que quiere invertir para solucionarlo. Sólo le falta decidir si comprarte a ti o a tu competencia.

Si intentas vender a alguien que no está preparado para comprar, los esfuerzos son enormes. Por eso, no todos, son tus clientes ideales.

Imagina ahora mismo, que pudieses elegir a tu cliente ideal.

Piensa por un momento ese cliente que tanto te gusta:

  • Que si tuvieses 10 de esos clientes el trabajo se te simplificaría muchísmo y te reportaría mucha tranquilidad.
  • Ese cliente que te encanta contarle cosas de tus productos y servicios porque sabes exactamente lo que le gusta y cómo le gusta, es super fácil hablar
  • El que paga sin excusas porque quiere comprar lo que ofreces.
  • El que es tu embajador, habla de ti a todo el mundo porque está satisfecho.
  • Ese cliente que te sientes en sintonía desde el primer momento.

 

 No todos pueden ser tus clientes y no todos quieren ser tus clientes.

 

Seguro que tienes o has tenido muchos, pero siempre hay uno que te gusta más. ¿Te gustaría empezar a atraer a más como ese cliente ideal?

Antes de nada quiero que reflexiones en algo.

¿Has oído hablar de la ley de atracción?

Esa ley que hace que cuando estás enfocado en algo, parece que empiezan a aparecer por todos lados, cosas relacionadas con lo que tienes entre manos.

Esos días negativos que parece que todo lo que atraes es malo y quieres que el día se acabe ya.

O al revés, cuando tienes un día super positivo, te pones a hacer cosas que te llenan de más energía y empiezan a aparecerte oportunidades que parecen casualidades.

Suena muy místico, pero es real como la vida misma.

Pues esto mismo pasa a la hora de atraer a tus clientes.

Si en estos momentos tienes alguno que no encajan con lo que quieres, párate a pensar  ¿qué estoy comunicando o haciendo, para que venga este tipo de cliente a mi?

Igual el fallo está en el mensaje que estás transmitiendo, por querer atraer a “todo el mundo”.

Si te enfocas en un cliente concreto y empiezas a centrar todos tus esfuerzos en él, lo más probable es que empieces a dar señales a tu cliente ideal de que los mensajes que envías son para él.

Pero por si aún no lo tienes claro, te voy a contar algunas ventajas de por qué es tan importante definir a un cliente ideal.

Ventajas de conocer y dirigirte a tu cliente ideal

1. Es muy fácil trabajar con un cliente que te adora y que además conoces muy bien.

2. El trabajo con un cliente ideal es rentable, porque tus productos o servicios están hechos para ellos por lo que el esfuerzo está medido y no perderás tiempo ni dinero.

3. Tu mensaje de marketing está mejor definido porque está escrito para él, por lo que el mensaje será claro y eficaz.

Y si aún no has empezado a definirlo estás perdiendo muchas oportunidades

Aquí tienes los ingredientes principales:

  • Para definirlo es importante primero que sepas qué es lo que quieres tú. Si, tu marca personal, quién eres y qué ofreces. Tus clientes saben cuando no tienes claro tus objetivos ni lo que vendes, lo perciben porque inconscientemente se lo estás comunicando. Por lo que un trabajo de marca antes de nada te facilitará muchísimo el trabajo de decidir y definir a tu cliente ideal.
  • Una vez que ya tienes claro quién eres, qué haces y cuáles son tus objetivos es el momento de hacer una radiografía de tu cliente ideal. Escribe todo lo que sepas de él, investiga, métete en su cabeza y escribe con sus palabras todo lo que él dice. Cuantos más detalles, mejor.
  • Ahora que ya sabes quién es, vas a escribir el mensaje de marketing que usarás para atraerlo. Ese mensaje con toda la información que tienes, es mucho más fácil de redactarlo. Y no sólo un mensaje de marketing es lo que sacarás de esta información, sino que también un tono de voz adecuado a tu cliente, que usarás en todo lo que comuniques, desde tu blog hasta los textos de tu web.

Y ahora que ya tienes las claves para empezar a trabajar tu cliente ideal, es tu turno:

  •  ¿estás trabajando con el tipo de clientes que quieres?
  • ¿tienes claro quién es tu cliente ideal?
  • ¿transmites y comunicas pensando en tu cliente ideal?